Día Nacional del Bailarín Folclórico

Conmemoración tras el fallecimiento del “El chúcaro” Ayala. Establecido en 1998, para celebrar al bailarín cordobés Santiago Ayala dedicado al arte de las danzas folclóricas, que falleció el 13 de septiembre de 1994, a los 75 años.

El Chúcaro

El chúcaro, entre sus más destacadas obras para el mundo de la danza, creó el Ballet Folclórico Nacional durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en la década de 1980 por decreto-ley.  

Haciendo honores al día, hablamos con algunos referentes dentro del ámbito, y nos comentaron un poco sobre su experiencia en este mundo de la danza.

Por un lado, Eliana Sánchez, Profesora en Danzas folclóricas Argentinas de la Academia Albistur, se desempeña en la Academia “El Zafrero”, quienes recientemente nos representaron en el escenario de Cosquín el pasado Enero; habló con nosotros.

(Gentileza) Sánchez

“Es una verdadera pasión q se expresa por medio del cuerpo y el rostro. El sentimiento que se siente al bailar es inexplicable” dice quién aprendió sobre los pasos de la familia. “En el festival de la Costa del Paraná en Villa Constitución, Santa fe. Daban el premio mejor bailarina y lo saqué. Fue la satisfacción más grande cuando tenía 15 años” y no pudo despegarse más.

También, el profesor Juan Carlos Martino, fundador de la Academia “Arte Nativo”, participante de diversos certámenes y capacitaciones, tras un par de preguntas, nos dijo: “Santiago Ayala. Un gran artista coreógrafo y bailarín que fundo el Ballet Folclórico Nacional dejando un legado extraordinario traducido en obras de proyección folclórica que tienen un sello de identidad y pertenencia. El Arte de la Danza se vive con emoción. Es una disciplina que requiere mucha dedicación y entrega, horas de ensayos, leer e investigar sobre todos los aspectos inherentes a nuestra cultura tradicional criolla. Así como uno aprende una coreografía también o debe aprender la historia de cada danza para poder interpretarla de la manera más auténtica posible”.

Además, nos dice que llegó a la danza en busca de una actividad recreativa, de un acercamiento a cosas que fuesen nuestras pero que  no imagino descubrir el mundo de la danza de un modo tan atrapante.

Martino, junto a su pareja, profesora Alejandra Reimundin, encaran la danza como “vuelo del alma”. Destacándose en las Zambas, la pareja ilustra continuamente el amor con sus pasos.

“En este momento histórico tan particular que estamos atravesando, sentimos una verdadera nostalgia por haberse cancelado todas las actividades artísticas. Sin embargo, tenemos la esperanza de que pronto podamos retomar este camino tan gratificante, que incluye también nuestra tarea docente” nos comenta.

“Cada vez que subimos a un escenario la danza nos regala una experiencia única e irrepetible. Cuando un bailarín puede conmover al público con su arte, la danza ha encontrado su verdadero sentido, ha dado su verdadero “mensaje”. En la sencillez de nuestras danzas está la verdadera belleza” sentenció.

(Gentileza) Reimundin – Martino

El lenguaje de la danza tiene sus matices, posibles de descubrir en la práctica, en el escenario, en el acto ilustre de poner el corazón en cada paso.

Y, ante la situación que vivimos hoy por la pandemia, la tradición de danzar no ha dejado de evolucionar de manera que con modalidad virtual se realizaron certámenes a nivel nacional.

Conversando con una pareja muy familiarizada con esta participación on-line, nos resaltaron que la finalidad de bailar es poder expresar lo que el alma guarda. Karina Jerez, trabajadora del ámbito de salud y su pareja Fernando Figueroa, del área de seguridad electrónica; obtuvieron el primer lugar de distintas presentaciones.  

Karina habla de una junta de sentimientos al emprender la danza, el modo de trasladarse imaginariamente en el tiempo para interpretar lo que sentían nuestros antepasados. Bailarina desde sus primeros pasos, llena de anécdotas sobre el escenario, recordó un evento puntual, del año 2014, cuando a días de una presentación se quemó su casa, y que aún con la incertidumbre que esto significó, subió a danzar, pudiendo en esos instantes olvidar el dolor.

(Gentileza) Jerez – Figueroa

En palabras de Fernando, vivir las danzas nativas es afianzar nuestras raíces, el arte de bailarlo y expresarlo es el modo de vivir este día, que además, le regalo recuerdos inolvidables como pareja. Hoy, les resulta extraño no estar sobre los escenarios, acostumbrarse a los certámenes desde casa tiene su extrañeza pero, no dejan de bailar con el corazón.

Reivindicar la danza siempre será el modo más certero que hacer homenaje a este día. Felicitamos a todos aquellos que se emocionan en cada paso, cada mirada y acorde en cualquiera sea el escenario, airosos entre repiquetes y polleras.

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2 Respuestas

  1. Hernán dice:

    Excelente nota. Informativa y emotiva
    Feliz día

  2. juan carlos dice:

    Excelente! Hermosa nota sobre la Danza y el homenaje a un grande: Santiago Ayala El Chúcaro! muchas gracias.

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