Esta es mi receta favorita: mermelada de naranjas amargas

Antes que nada, sería pertinente aclarar: no soy cocinero, chef ni nada parecido. Soy un aficionado a la cocina de fines de semana y que día a día prepara sus alimentos de manera tradicional, sin demasiadas complicaciones.

Lo que les comparto es, en este caso una receta, digamos, propia, de la Mermelada de naranjas amargas (todavía quedan en los árboles). Tomé algunos de los pasos de la receta inglesa y la de mi abuela, pero yo no soy paciente, si empiezo a cocinar algo un día, quiero que esté ese mismo día y que sea rico. Les dejo un link donde van a ver los enormes beneficios que tienen estas naranjas que siempre ignoramos.

  1. Vayan a la vereda y corten unas 10 naranjas. Yo hice la mermelada que verán en las imágenes con 10. Lavarlas bien bajo el grifo con cepillo. Si son muy, muy enemigos del sabor amargo, con un rallador retirar un poco de la piel, sin exagerar. Yo no lo hago porque me gusta que quede el perfume fuerte que tienen estas naranjas.

2. Partirlas a la mitad y exprimir colando para que puedan ir reservando las semillas. No tiren el jugo. Pónganlo en cubetas en el freezer y poner después los cubitos al agua endulzada o no. Refrescante, y vitamina C pura.

3. Retirar la pulpa y restos de semillas del interior. Son demasiado amargos. Descartar ese interior,

4. Poner los cascos en una olla grande, lavarlos, ponerlos en agua limpia hasta cubrir y ponerlos a hervir.

5. Cuando rompa el hervor contar cinco minutos. Retirar del fuego, tirar el agua, lavar la fruta, colocar nueva agua limpia y llevar nuevamente al fuego, y aquí van a odiarme: hay que repetir lo del hervir 5 minutos, tirar el agua, lavar la fruta y volver a hervir 4 veces más. La fruta no se desarmará. Si quieren menos amarga en lugar de 5 tendrán que hacerlo hasta 7 veces, pero creo que van a quedarse sin los beneficios de esta maravillosa fruta. La última vez, lavar bajo el chorro de agua fría y escurrir. Este paso 5 es el más trabajoso pero es el más importante.

6. Pesar la fruta ya escurrida y exprimida. En mi caso resultó ser un 1200 kg. Y picarla sin demasiadas precauciones, yo lo hice en tiritas bastante toscas.

7. Colocar en la olla sin agua con 800 gramos de azúcar por cada kilo y mezclar. Poner el fuego fuerte al comienzo, se hará una masa de azúcar y fruta. Sugiero resistir la tentación de agregar agua porque, lentamente, la fruta soltará la propia. Agregar dos rodajitas de limón que puede estar dentro del atadito de tela en donde estarán las semillas y un palito de canela. El limón evitará los cristalizados del azúcar y la canela aportará un perfume increíble.

8. Cuando empiece a hervir se llenará del agua que formará el almíbar. Bajar el fuego a mínimo, los dulces son delicados, adquieren demasiada temperatura y se queman fácilmente.

9. Cuando pasen 40 minutos como mínimo (recordar que ya hubo otras cocciones) tomar el punto de ese almíbar, si ya está formando un hilito al enfriarse está listo. Con ayuda de una Mixer pueden hacer un puré fino o con trozos, como más te guste. No te preocupes si lo ves algo líquido, en frío será más espeso. Sino poner una cucharadita de las de café con un poquito en un plato y llevar a freezer por 5 minutos, al sacarlo, esa mermelada te mostrará cómo va a quedar la de ustedes.

10. Envasar en frascos limpios y desinfectados. Yo obtuve casi dos kilos de mermelada. Preparar unas tostaditas, mate amargo con yuyitos y a disfrutar de tu mermelada.

Finalmente, no permitas que alguien crea que porque estuvo todo el tiempo allí, pueda manipularte con miradas tiernas para obtener una parte.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Sol dice:

    me encantó el final! intentaré hacer la mía!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *