Monteros cumple 272 años inaugurando su Museo de la Caña.
Hoy Monteros se viste de gala. Se cumple un nuevo aniversario de la «fortaleza del folclore» desde aquel 28 de agosto de 1754, fecha en la que Don Felipe Antonio de Alurralde tomó posesión oficial de estas tierras.
Sin embargo, las raíces de este pueblo son aún más profundas y se remontan a aquellos antiguos pobladores que se negaron a abandonar la zona de Ibatín y se refugiaron en los espesos bosques, dando origen al legendario nombre de la ciudad.Monteros es sinónimo de coraje, arte y letras.
Es la tierra del héroe de la independencia, el General Bernabé Aráoz, y la cuna que vio nacer y crecer a mentes brillantes que marcaron la cultura nacional. Entre sus hijos más ilustres brilla con luz propia el recordado poeta Manuel Aldonate, quien plasmó como nadie el alma del paisaje y la gente del lugar.
También se rinde homenaje al maestro y valiente dirigente Isauro Arancibia, un faro de la educación pública, y a creadores contemporáneos como el reconocido escultor Julio Incardona, cuyas obras recorren el país.Consagrada en toda la Argentina como la «Fortaleza del Folklore» por su inigualable tradición musical y poética, y como la Capital Nacional de la Randa debido a su exclusivo y milenario encaje textil hecho a mano por las randeras de El Cercado, la ciudad vive hoy una jornada de festejos muy completa.
La mañana comenzó en el Cine Teatro Marconi con la 8.ª edición de la Exposición de Conocimiento Monterizo (Expo COM), mientras que en el Hospital Regional «Gral. Lamadrid» se lleva a cabo una importante cruzada médica solidaria.El gran hito cultural del día es la inauguración oficial del nuevo Museo Municipal de la Caña de Azúcar «Bernabé Aráoz». Este espacio moderno e interactivo no solo custodia las maquinarias antiguas y las herramientas que forjaron la industria del dulce en la región, sino que también atesora documentos históricos inéditos del prócer monterizo.
El museo nace con la misión de ser un faro educativo para las nuevas generaciones, uniendo el sudor de los surcos de caña con la riqueza de la identidad local. Además, el festejo tiene un fuerte impacto social con la emotiva entrega de las llaves de sus flamantes viviendas a las familias del Barrio Municipal.El gran cierre de la jornada se traslada al Gimnasio Municipal. Allí, los vecinos disfrutan de un festival de música en vivo, celebraciones por el Día del Niño y grandes sorteos que incluyen bicicletas , motos y un 0 km.
Al llegar la medianoche, las guitarras folklóricas y las voces de los cantores locales se unirán en un solo coro para cantarle el feliz cumpleaños a Monteros. Entre el tintineo de las agujas que tejen randas invisibles en el aire y la poesía de Aldonate flotando en el ambiente, la comunidad apagará las velas alrededor de una torta gigante.Así se sella una página dorada en la historia de una ciudad que late con orgullo, que cuida celosamente sus raíces criollas y que sigue cantando con el alma en el corazón de Tucumán.

