Maestra de Alderetes que sobrevivió a 15 puñaladas volvió a su casa, se encontró con el vecino que la había atacado y él se burló de sus heridas
Melina Romano, la docente de Alderetes que fue atacada a puñaladas por su vecino, regresó esta semana a su vivienda después de recuperarse en la casa de su madre. Allí, según contó, volvió a encontrarse con el hombre, quien se habría burlado de sus heridas. “Se rió al verme, se burló de mí”, relató.
La mujer dijo que debió volver a su casa por motivos económicos. Antes había pasado más de 20 días internada y, al recibir el alta, se había instalado en la vivienda de su madre porque tenía miedo y todavía le costaba respirar.
En una entrevista realizada por la periodista Mariana Romero para Tendencia de Noticias, Melina contó que los problemas con su vecino comenzaron hace seis años y que, según aseguró, no fue la primera vez que la atacó. “No lo entiendo, tiene una especie de obsesión”, expresó.
El ataque ocurrió durante la madrugada del 8 de agosto. Melina dormía junto a su marido y su hijo de cinco años cuando escuchó que arrojaban piedras contra el techo. Salió para reclamarle a su vecino, Ramón Enrique Mansilla, y al ver que estaban las hermanas del hombre decidió regresar a su casa, con la esperanza de que pudieran tranquilizarlo.
Sin embargo, según su relato, Mansilla volvió a arrojar piedras. El ruido despertó al niño, que comenzó a llorar. Melina salió otra vez y fue hasta la puerta de la casa del vecino. Dijo que él la filmaba con una mano y con la otra hacía un gesto como si le cortara el cuello.
“Yo nunca imaginé que él me iba a agarrar de la ropa y me iba a meter a su casa”, recordó. Contó que intentó cubrirse la cara mientras recibía las puñaladas y que le pidió ayuda a su hermano porque sentía que la iban a matar.
Los hermanos de Melina lograron rescatarla y reducir a Mansilla, que todavía tenía el cuchillo en la mano, de acuerdo con lo declarado en sede fiscal. La mujer fue trasladada en moto al hospital Padilla, donde le constataron múltiples heridas punzocortantes y debió someterse a dos cirugías.
“Me perforó los pulmones, el colon, la vejiga y el intestino delgado”, contó. Permaneció dos semanas en terapia intensiva y luego continuó internada. Tras recibir el alta, se fue a vivir con su madre porque tenía miedo y no podía respirar bien.
Melina afirmó que, cuando regresó a su vivienda, llamó al 911 y a la comisaría de Alderetes, pero que no obtuvo respuesta. También dijo que fue personalmente a pedir ayuda y que le indicaron que no podían intervenir sin una orden de la fiscalía.


