Noticias de Tucumán

8 de noviembre de 2026 · Redacción

León XIV alienta a los uruguayos a reflejar la luz del Señor

En una multitudinaria vigilia de oración en Montevideo, el Papa invitó a los uruguayos a vivir la fe con esperanza en medio de la secularización y la indiferencia religiosa. A partir de la imagen de Belén, alentó a los jóvenes a no temer al compromiso, a las familias a abrirse a la vida y a todos los cristianos a convertirse en testigos de la alegría del Evangelio.

Miles de personas hicieron filas durante horas en distintos sectores aledaños al Estadio Centenario para participar en la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV este sábado 7 de noviembre. La espera estuvo acompañada por una previa musical con actuaciones de distintos artistas. A su llegada al recinto, el Pontífice fue recibido por un cordón de voluntarios, en su mayoría jóvenes, que facilitaron su paso, mientras una muchedumbre cantaba «Papa León, te queremos un montón» y sonaba el himno oficial de la visita, «Les anuncio una gran alegría».

«Para iluminar mucho no hace falta ser muchos, sino reflejar la luz del Señor». Con estas palabras, el Sucesor de Pedro resumió uno de los mensajes centrales de su encuentro con los fieles uruguayos, celebrado al finalizar el segundo día de su viaje apostólico a Uruguay. Según las autoridades locales, unas 70.000 personas participaron en la vigilia dentro del estadio, mientras que otras 30.000 siguieron el encuentro desde los alrededores, a través de las pantallas gigantes instaladas para la ocasión. Pese a las bajas temperaturas de la noche montevideana, el calor humano, la alegría y la emoción de los presentes hicieron olvidar por momentos el frío.

Al comienzo de su alocución, agradeció al cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, por las palabras de bienvenida y los testimonios compartidos durante la celebración. Asimismo, reconoció la fidelidad silenciosa de quienes, a lo largo de los años, han mantenido viva la fe en el país: familias que la transmiten a sus hijos, sacerdotes y consagrados que entregan su vida, jóvenes comprometidos con sus comunidades y laicos que sirven a los demás por amor a Dios.

«La Iglesia les está profundamente agradecida», afirmó, al recordar que el fruto de la evangelización no siempre resulta visible para quienes lo siembran.

Belén, una luz para las comunidades pequeñas

Para iluminar la experiencia de los católicos en una sociedad donde la fe ya no ocupa el lugar que tuvo en otras generaciones, León XIV recurrió a una imagen bíblica: Belén, la pequeña ciudad de Judá en la que nació Jesús.

El Papa recordó que el profeta Miqueas la había llamado «pequeña entre los clanes de Judá», mientras que el Evangelio de san Mateo proclama que «de ningún modo eres la menor». Su dimensión geográfica y su importancia política no habían cambiado; lo que transformaba su significado era la elección de Dios.

De este modo, invitó a los creyentes a no medir la vitalidad de la Iglesia únicamente por su presencia social o por el número de sus miembros. La experiencia uruguaya, señaló, puede ofrecer una enseñanza a otras comunidades del mundo que comienzan a experimentar lo que significa vivir la fe siendo minoría.

En este contexto, vinculó el relato del nacimiento de Jesús con una realidad contemporánea: la indiferencia. «No había lugar para ellos», recuerda san Lucas. Para el Pontífice, aquella frase puede representar una sociedad tan ocupada en sus proyectos, afectos y distracciones que termina por no advertir la ausencia de Dios ni cuánto lo necesita.

«Cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar», advirtió.

Ante esta realidad, exhortó a custodiar a Cristo en el centro de la existencia mediante la oración, la participación en la Misa, la Confesión y la lectura meditada del Evangelio. «Todos hemos de volver una y otra vez a ser discípulos», subrayó.

Ser testigos que conduzcan a Cristo

La figura de los Magos de Oriente permitió al Papa desarrollar otra dimensión de su mensaje: la responsabilidad misionera de cada bautizado. Aquellos hombres habían visto una estrella, no conocían con precisión el destino de su viaje y tampoco podían explicar completamente lo que buscaban. Sin embargo, aquella luz despertó en ellos una inquietud que los puso en camino.

León XIV invitó a los presentes a reflejar esa misma luz en su vida cotidiana, de manera que quienes se encuentren alejados de la Iglesia o nunca hayan abierto una Biblia puedan descubrir, a través del testimonio cristiano, el deseo de buscar a Dios

En particular, dirigió palabras a los jóvenes, a quienes animó a dar el paso del matrimonio y la formación de una familia: «¡No le teman al ‘para siempre!'». A los matrimonios los exhortó a abrir sus hogares a la vida, incluso cuando la cultura contemporánea presente a los hijos como una carga.

También invitó a quienes sienten la llamada al sacerdocio o a la vida consagrada a no ignorar esa voz por miedo a renunciar a otras posibilidades.

La coherencia evangélica, añadió, se manifiesta igualmente en las decisiones concretas: ser justos y honrados cuando hacerlo tiene un precio, perdonar cuando parece una derrota y hacerse últimos cuando el mundo invita a pensar únicamente en uno mismo.

«Que quien los mire pueda preguntarse: ‘¿Por qué vive así? ¿De dónde saca esta libertad? ¿Por qué se aman tanto?'», planteó.

La estrella, aclaró, no era la meta de los Magos, sino el signo que los conducía hacia Cristo. De igual manera, la vida de los cristianos alcanza su plenitud misionera cuando despierta interrogantes que llevan a otras personas al encuentro con Jesús.

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Montevideo: Santa Misa presidida por el Papa León XIV

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Papa

León XIV alienta a los uruguayos a reflejar la luz del Señor

En una multitudinaria vigilia de oración en Montevideo, el Papa invitó a los uruguayos a vivir la fe con esperanza en medio de la secularización y la indiferencia religiosa. A partir de la imagen de Belén, alentó a los jóvenes a no temer al compromiso, a las familias a abrirse a la vida y a todos los cristianos a convertirse en testigos de la alegría del Evangelio.

Sebastián Sansón Ferrari – Montevideo, Uruguay

Miles de personas hicieron filas durante horas en distintos sectores aledaños al Estadio Centenario para participar en la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV este sábado 7 de noviembre. La espera estuvo acompañada por una previa musical con actuaciones de distintos artistas. A su llegada al recinto, el Pontífice fue recibido por un cordón de voluntarios, en su mayoría jóvenes, que facilitaron su paso, mientras una muchedumbre cantaba «Papa León, te queremos un montón» y sonaba el himno oficial de la visita, «Les anuncio una gran alegría».

«Para iluminar mucho no hace falta ser muchos, sino reflejar la luz del Señor». Con estas palabras, el Sucesor de Pedro resumió uno de los mensajes centrales de su encuentro con los fieles uruguayos, celebrado al finalizar el segundo día de su viaje apostólico a Uruguay. Según las autoridades locales, unas 70.000 personas participaron en la vigilia dentro del estadio, mientras que otras 30.000 siguieron el encuentro desde los alrededores, a través de las pantallas gigantes instaladas para la ocasión. Pese a las bajas temperaturas de la noche montevideana, el calor humano, la alegría y la emoción de los presentes hicieron olvidar por momentos el frío.

Al comienzo de su alocución, agradeció al cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, por las palabras de bienvenida y los testimonios compartidos durante la celebración. Asimismo, reconoció la fidelidad silenciosa de quienes, a lo largo de los años, han mantenido viva la fe en el país: familias que la transmiten a sus hijos, sacerdotes y consagrados que entregan su vida, jóvenes comprometidos con sus comunidades y laicos que sirven a los demás por amor a Dios.

El Papa invita al Mundo de la Educación a educar a la persona integral

07/11/2026

El Papa invita al Mundo de la Educación a educar a la persona integral

«La Iglesia les está profundamente agradecida», afirmó, al recordar que el fruto de la evangelización no siempre resulta visible para quienes lo siembran.

Belén, una luz para las comunidades pequeñas

Para iluminar la experiencia de los católicos en una sociedad donde la fe ya no ocupa el lugar que tuvo en otras generaciones, León XIV recurrió a una imagen bíblica: Belén, la pequeña ciudad de Judá en la que nació Jesús.

El Papa recordó que el profeta Miqueas la había llamado «pequeña entre los clanes de Judá», mientras que el Evangelio de san Mateo proclama que «de ningún modo eres la menor». Su dimensión geográfica y su importancia política no habían cambiado; lo que transformaba su significado era la elección de Dios.

Desde tempranas horas de la tarde, miles de personas hicieron filas para ingresar en el estadio, en medio de un estricto protocolo de seguridad.

Desde tempranas horas de la tarde, miles de personas hicieron filas para ingresar en el estadio, en medio de un estricto protocolo de seguridad.   (VATICAN MEDIA)

De este modo, invitó a los creyentes a no medir la vitalidad de la Iglesia únicamente por su presencia social o por el número de sus miembros. La experiencia uruguaya, señaló, puede ofrecer una enseñanza a otras comunidades del mundo que comienzan a experimentar lo que significa vivir la fe siendo minoría.

En este contexto, vinculó el relato del nacimiento de Jesús con una realidad contemporánea: la indiferencia. «No había lugar para ellos», recuerda san Lucas. Para el Pontífice, aquella frase puede representar una sociedad tan ocupada en sus proyectos, afectos y distracciones que termina por no advertir la ausencia de Dios ni cuánto lo necesita.

«Cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar», advirtió.

León XIV en Uruguay: No se puede ser indiferente ante el sufrimiento ajeno

07/11/2026

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Ante esta realidad, exhortó a custodiar a Cristo en el centro de la existencia mediante la oración, la participación en la Misa, la Confesión y la lectura meditada del Evangelio. «Todos hemos de volver una y otra vez a ser discípulos», subrayó.

Ser testigos que conduzcan a Cristo

La figura de los Magos de Oriente permitió al Papa desarrollar otra dimensión de su mensaje: la responsabilidad misionera de cada bautizado. Aquellos hombres habían visto una estrella, no conocían con precisión el destino de su viaje y tampoco podían explicar completamente lo que buscaban. Sin embargo, aquella luz despertó en ellos una inquietud que los puso en camino.

León XIV invitó a los presentes a reflejar esa misma luz en su vida cotidiana, de manera que quienes se encuentren alejados de la Iglesia o nunca hayan abierto una Biblia puedan descubrir, a través del testimonio cristiano, el deseo de buscar a Dios.

León XIV se detiene un momento en oración frente a la Virgen María

León XIV se detiene un momento en oración frente a la Virgen María   (VATICAN MEDIA)

En particular, dirigió palabras a los jóvenes, a quienes animó a dar el paso del matrimonio y la formación de una familia: «¡No le teman al ‘para siempre!'». A los matrimonios los exhortó a abrir sus hogares a la vida, incluso cuando la cultura contemporánea presente a los hijos como una carga.

También invitó a quienes sienten la llamada al sacerdocio o a la vida consagrada a no ignorar esa voz por miedo a renunciar a otras posibilidades.

El Papa propone tres símbolos que nos ayudan a buscar la presencia de Dios

07/11/2026

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La coherencia evangélica, añadió, se manifiesta igualmente en las decisiones concretas: ser justos y honrados cuando hacerlo tiene un precio, perdonar cuando parece una derrota y hacerse últimos cuando el mundo invita a pensar únicamente en uno mismo.

«Que quien los mire pueda preguntarse: ‘¿Por qué vive así? ¿De dónde saca esta libertad? ¿Por qué se aman tanto?'», planteó.

La estrella, aclaró, no era la meta de los Magos, sino el signo que los conducía hacia Cristo. De igual manera, la vida de los cristianos alcanza su plenitud misionera cuando despierta interrogantes que llevan a otras personas al encuentro con Jesús.

León XIV: Sean puentes, comunidad fraterna y orante ¡Cristo cuenta con ustedes!

07/11/2026

León XIV: Sean puentes, comunidad fraterna y orante ¡Cristo cuenta con ustedes!

«¡Jesucristo es nuestra esperanza!»

El Santo Padre recurrió después al relato de los pastores de Belén. A diferencia de los Magos, ellos no habían emprendido una búsqueda ni seguían una señal en el cielo. Simplemente cumplían sus tareas cotidianas cuando el anuncio del ángel irrumpió en medio de su noche: «No teman, porque les anuncio una gran alegría, que será para todo el pueblo».

En esas palabras encuentra inspiración el lema de la visita apostólica del Papa a Uruguay. Para León XIV, la Iglesia ha recibido una noticia que merece ser anunciada al mundo entero: Jesucristo, el Hijo de Dios, se ha hecho hombre y es Dios con nosotros.

«¡Jesucristo es nuestra esperanza!», exclamó, al enumerar los signos concretos de esa esperanza: el perdón de los pecados, el acompañamiento a quienes atraviesan la enfermedad y la muerte, la posibilidad de comenzar de nuevo y el encuentro con Cristo en la Eucaristía.

Ninguna institución, reconoció, puede sustituir el anuncio de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, el odio, la violencia, la guerra y el pecado.

Asimismo, destacó que esta alegría está destinada a «todo el pueblo», no solamente a quienes ya buscan a Dios o se consideran preparados para recibirlo. Mientras algunos necesitan ser acompañados en su búsqueda, otros esperan que la Buena Noticia salga a su encuentro en medio de sus propias noches.

Una invitación a la santidad y a volver a Belén

Al evocar el regreso de los pastores a sus campos después de encontrar a María, José y el Niño, el Pontífice señaló que volvieron a sus trabajos y a sus dificultades habituales, pero ya no eran los mismos: habían encontrado a Cristo.

Con esa imagen, invitó a los uruguayos a permitir que la vigilia se convierta en un verdadero encuentro transformador. «¡Sean santos!», exhortó. No basta con una vida simplemente correcta ni con una fe de costumbre que se contente con lo indispensable. La santidad, explicó, consiste en vivir la abundancia de la vida en Cristo, con libertad y autenticidad, hasta hacer deseable un compromiso pleno con el amor, la verdad y la felicidad.

«¡No le den a Dios solamente una parte de ustedes, dense por completo!», pidió.

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Montevideo: Santa Misa presidida por el Papa León XIV

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Papa

León XIV alienta a los uruguayos a reflejar la luz del Señor

En una multitudinaria vigilia de oración en Montevideo, el Papa invitó a los uruguayos a vivir la fe con esperanza en medio de la secularización y la indiferencia religiosa. A partir de la imagen de Belén, alentó a los jóvenes a no temer al compromiso, a las familias a abrirse a la vida y a todos los cristianos a convertirse en testigos de la alegría del Evangelio.

Sebastián Sansón Ferrari – Montevideo, Uruguay

Miles de personas hicieron filas durante horas en distintos sectores aledaños al Estadio Centenario para participar en la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV este sábado 7 de noviembre. La espera estuvo acompañada por una previa musical con actuaciones de distintos artistas. A su llegada al recinto, el Pontífice fue recibido por un cordón de voluntarios, en su mayoría jóvenes, que facilitaron su paso, mientras una muchedumbre cantaba «Papa León, te queremos un montón» y sonaba el himno oficial de la visita, «Les anuncio una gran alegría».

«Para iluminar mucho no hace falta ser muchos, sino reflejar la luz del Señor». Con estas palabras, el Sucesor de Pedro resumió uno de los mensajes centrales de su encuentro con los fieles uruguayos, celebrado al finalizar el segundo día de su viaje apostólico a Uruguay. Según las autoridades locales, unas 70.000 personas participaron en la vigilia dentro del estadio, mientras que otras 30.000 siguieron el encuentro desde los alrededores, a través de las pantallas gigantes instaladas para la ocasión. Pese a las bajas temperaturas de la noche montevideana, el calor humano, la alegría y la emoción de los presentes hicieron olvidar por momentos el frío.

Al comienzo de su alocución, agradeció al cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, por las palabras de bienvenida y los testimonios compartidos durante la celebración. Asimismo, reconoció la fidelidad silenciosa de quienes, a lo largo de los años, han mantenido viva la fe en el país: familias que la transmiten a sus hijos, sacerdotes y consagrados que entregan su vida, jóvenes comprometidos con sus comunidades y laicos que sirven a los demás por amor a Dios.

El Papa invita al Mundo de la Educación a educar a la persona integral

07/11/2026

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«La Iglesia les está profundamente agradecida», afirmó, al recordar que el fruto de la evangelización no siempre resulta visible para quienes lo siembran.

Belén, una luz para las comunidades pequeñas

Para iluminar la experiencia de los católicos en una sociedad donde la fe ya no ocupa el lugar que tuvo en otras generaciones, León XIV recurrió a una imagen bíblica: Belén, la pequeña ciudad de Judá en la que nació Jesús.

El Papa recordó que el profeta Miqueas la había llamado «pequeña entre los clanes de Judá», mientras que el Evangelio de san Mateo proclama que «de ningún modo eres la menor». Su dimensión geográfica y su importancia política no habían cambiado; lo que transformaba su significado era la elección de Dios.

Desde tempranas horas de la tarde, miles de personas hicieron filas para ingresar en el estadio, en medio de un estricto protocolo de seguridad.

Desde tempranas horas de la tarde, miles de personas hicieron filas para ingresar en el estadio, en medio de un estricto protocolo de seguridad.   (VATICAN MEDIA)

De este modo, invitó a los creyentes a no medir la vitalidad de la Iglesia únicamente por su presencia social o por el número de sus miembros. La experiencia uruguaya, señaló, puede ofrecer una enseñanza a otras comunidades del mundo que comienzan a experimentar lo que significa vivir la fe siendo minoría.

En este contexto, vinculó el relato del nacimiento de Jesús con una realidad contemporánea: la indiferencia. «No había lugar para ellos», recuerda san Lucas. Para el Pontífice, aquella frase puede representar una sociedad tan ocupada en sus proyectos, afectos y distracciones que termina por no advertir la ausencia de Dios ni cuánto lo necesita.

«Cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar», advirtió.

León XIV en Uruguay: No se puede ser indiferente ante el sufrimiento ajeno

07/11/2026

León XIV en Uruguay: No se puede ser indiferente ante el sufrimiento ajeno

Ante esta realidad, exhortó a custodiar a Cristo en el centro de la existencia mediante la oración, la participación en la Misa, la Confesión y la lectura meditada del Evangelio. «Todos hemos de volver una y otra vez a ser discípulos», subrayó.

Ser testigos que conduzcan a Cristo

La figura de los Magos de Oriente permitió al Papa desarrollar otra dimensión de su mensaje: la responsabilidad misionera de cada bautizado. Aquellos hombres habían visto una estrella, no conocían con precisión el destino de su viaje y tampoco podían explicar completamente lo que buscaban. Sin embargo, aquella luz despertó en ellos una inquietud que los puso en camino.

León XIV invitó a los presentes a reflejar esa misma luz en su vida cotidiana, de manera que quienes se encuentren alejados de la Iglesia o nunca hayan abierto una Biblia puedan descubrir, a través del testimonio cristiano, el deseo de buscar a Dios.

León XIV se detiene un momento en oración frente a la Virgen María

León XIV se detiene un momento en oración frente a la Virgen María   (VATICAN MEDIA)

En particular, dirigió palabras a los jóvenes, a quienes animó a dar el paso del matrimonio y la formación de una familia: «¡No le teman al ‘para siempre!'». A los matrimonios los exhortó a abrir sus hogares a la vida, incluso cuando la cultura contemporánea presente a los hijos como una carga.

También invitó a quienes sienten la llamada al sacerdocio o a la vida consagrada a no ignorar esa voz por miedo a renunciar a otras posibilidades.

El Papa propone tres símbolos que nos ayudan a buscar la presencia de Dios

07/11/2026

El Papa propone tres símbolos que nos ayudan a buscar la presencia de Dios

La coherencia evangélica, añadió, se manifiesta igualmente en las decisiones concretas: ser justos y honrados cuando hacerlo tiene un precio, perdonar cuando parece una derrota y hacerse últimos cuando el mundo invita a pensar únicamente en uno mismo.

«Que quien los mire pueda preguntarse: ‘¿Por qué vive así? ¿De dónde saca esta libertad? ¿Por qué se aman tanto?'», planteó.

La estrella, aclaró, no era la meta de los Magos, sino el signo que los conducía hacia Cristo. De igual manera, la vida de los cristianos alcanza su plenitud misionera cuando despierta interrogantes que llevan a otras personas al encuentro con Jesús.

León XIV: Sean puentes, comunidad fraterna y orante ¡Cristo cuenta con ustedes!

07/11/2026

León XIV: Sean puentes, comunidad fraterna y orante ¡Cristo cuenta con ustedes!

«¡Jesucristo es nuestra esperanza!»

El Santo Padre recurrió después al relato de los pastores de Belén. A diferencia de los Magos, ellos no habían emprendido una búsqueda ni seguían una señal en el cielo. Simplemente cumplían sus tareas cotidianas cuando el anuncio del ángel irrumpió en medio de su noche: «No teman, porque les anuncio una gran alegría, que será para todo el pueblo».

En esas palabras encuentra inspiración el lema de la visita apostólica del Papa a Uruguay. Para León XIV, la Iglesia ha recibido una noticia que merece ser anunciada al mundo entero: Jesucristo, el Hijo de Dios, se ha hecho hombre y es Dios con nosotros.

Un momento del discurso del Papa León IV en la vigilia de oración este sábado 7 de noviembre de 2026

Un momento del discurso del Papa León IV en la vigilia de oración este sábado 7 de noviembre de 2026   (VATICAN MEDIA)

«¡Jesucristo es nuestra esperanza!», exclamó, al enumerar los signos concretos de esa esperanza: el perdón de los pecados, el acompañamiento a quienes atraviesan la enfermedad y la muerte, la posibilidad de comenzar de nuevo y el encuentro con Cristo en la Eucaristía.

Ninguna institución, reconoció, puede sustituir el anuncio de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, el odio, la violencia, la guerra y el pecado.

Asimismo, destacó que esta alegría está destinada a «todo el pueblo», no solamente a quienes ya buscan a Dios o se consideran preparados para recibirlo. Mientras algunos necesitan ser acompañados en su búsqueda, otros esperan que la Buena Noticia salga a su encuentro en medio de sus propias noches.

El Papa impartió su bendición apostólica al final de la vigilia de oración este sábado 7 de noviembre de 2026 en el Estadio Centenario

El Papa impartió su bendición apostólica al final de la vigilia de oración este sábado 7 de noviembre de 2026 en el Estadio Centenario   (VATICAN MEDIA)

Una invitación a la santidad y a volver a Belén

Al evocar el regreso de los pastores a sus campos después de encontrar a María, José y el Niño, el Pontífice señaló que volvieron a sus trabajos y a sus dificultades habituales, pero ya no eran los mismos: habían encontrado a Cristo.

Con esa imagen, invitó a los uruguayos a permitir que la vigilia se convierta en un verdadero encuentro transformador. «¡Sean santos!», exhortó. No basta con una vida simplemente correcta ni con una fe de costumbre que se contente con lo indispensable. La santidad, explicó, consiste en vivir la abundancia de la vida en Cristo, con libertad y autenticidad, hasta hacer deseable un compromiso pleno con el amor, la verdad y la felicidad.

«¡No le den a Dios solamente una parte de ustedes, dense por completo!», pidió.

El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, estaba especialmente feliz al recibir al Pontífice en la arquidiócesis que pastorea, capital de la República Oriental del Uruguay.

El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, estaba especialmente feliz al recibir al Pontífice en la arquidiócesis que pastorea, capital de la República Oriental del Uruguay.   (VATICAN MEDIA)

En el tramo final de su discurso, León XIV volvió a la imagen que había acompañado toda su reflexión: Belén. Invitó a que el encuentro con Jesús se haga visible en las decisiones, los afectos y las acciones de cada día, también en aquello que permanece oculto a los ojos de los demás.

Recordó, además, el significado del nombre Belén, «casa del pan», como una referencia al nacimiento de quien se entregaría como Pan de Vida. Por eso, animó a los fieles a buscar a Cristo en la Eucaristía y en la adoración, a hablar con Él como con un amigo y a dejarse mirar por su amor.

Finalmente, confió la vida del pueblo uruguayo a Nuestra Señora de los Treinta y Tres, a quien presentó como Estrella de la mañana que conduce hacia su Hijo. Con una oración de disponibilidad y entrega, invitó a todos a responder, como María, a la llamada de Dios: «Heme aquí, Señor, he aquí tu siervo, tu sierva, ¡hágase en mí lo que Tú quieras!».

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