Crece el temor al contagio en el Poder Judicial de Salta luego del brote de tuberculosis y la muerte de un interno en la Alcaidía
Aunque los compañeros del interno dijeron que no lo notaron enfermo, el miedo trasciende las celdas y llegó a la Ciudad Judicial, donde hay miles de empleados, incluidos los jueces. Se esperan medidas de la Corte.
La muerte de Luis Gabriel Delgado, registrada el martes pasado en medio de fuertes rumores de un brote de tuberculosis en la Alcaidía General, no demoró en ser vinculada con esa enfermedad, la cual si estaría presente en las celdas de esa unidad carcelaria, lo que constituye un grave riesgo que, reanudada la actividad judicial, preocupa a jueces y fiscales.
Sucede que, entre la Alcaidía y las salas de audiencias de la Ciudad Judicial, hay, en algunos casos, menos de 100 metros, tramo que los presos deben recorrer por los pasillos principales del edificio para llegar a destino, ya sea la oficina de algún juzgado, recinto de juicio, fiscalía o dependencias del servicio de Psicología y Medicina, entre otros.
Dado que el contagio de la tuberculosis es por vía aérea, la preocupación, y en cierta manera temor, está latente no solo en los empleados, sino también en los jueces, fiscales, defensores y otros operadores del sistema, quienes exigen que se pongan en marcha las medidas sanitarias del caso.
A propósito, este reclamo podría ser más fuerte desde hoy, cuando se reactive el movimiento de la Ciudad Judicial, el que, por lo cierto, no es menor, pues por sus pasillos pueden circular más de diez mil personas por día, máxime si se tiene en cuenta que en todo enero no hubo atención al público.
En este marco, tampoco se descarta que, desde el gremio judicial, se adopte alguna posición, entre ellas la exigencia a la Corte de Justicia de que, al menos, se adopten las medidas sanitarias mínimas, como la provisión de barbijos, entre otras para evitar cualquier contagio.

Se espera por estos cuidados, especialmente en las áre


