Deporte»Se nos está acabando la vieja escuela»
Se nos fue el Ernesto. Y uno se queda acá, mirando el tablero vacío, sintiendo que al periodismo se le escapó la última pelota de trapo que quedaba en el potrero.
Hablar de Ernesto Cherquis Bialo no es hablar de un tipo que simplemente comentaba partidos; es hablar de la voz que le puso música a nuestras tardes de radio y elegancia a las madrugadas de tinta. El tipo tenía ese don, ¿viste? Te explicaba un gancho de Monzón o una gambeta de Diego con la misma precisión con la que un cirujano maneja el bisturí, pero con el corazón de un pibe que todavía se ensucia las rodillas en la canchita del barrio.
Un maestro de la palabra
Ernesto no escribía crónicas, dibujaba escenas. En El Gráfico nos enseñó que el deporte no era solo ganar o perder, sino esa épica mundana de los hombres que se la juegan entera. Tenía esa pausa justa, ese «buen decir» que hoy parece un bicho en extinción. Escucharlo era como sentarse a la mesa de un café eterno, donde el fútbol era la excusa para hablar de la vida, de la lealtad y de esa bendita nostalgia que nos corre por las venas a los argentinos.
El último cierre de edición
Se va un tipo que fue puente entre el ayer de las glorias de blanco y negro y este hoy tan ruidoso. Se lleva bajo el brazo:
La elegancia de la mítica revista El Gráfico.
Los relatos que nos hicieron cerrar los ojos para ver mejor el ring.
Esa caballerosidad de antes, de la que ya no viene más.
El periodista uruguayo de un gran recorrido en distintos medios,
El Gráfico
Telefe
Torneos y Competencias
Radio Rivadavia
Radio Splendid
Asociación del Fútbol Argentino
como jefe del departamento de Prensa.
Se nos fue un maestro, un sabelotodo de los sentimientos populares. Allá arriba, seguro, ya lo están esperando para armar una mesa redonda, con un café de por medio, para que les explique —con esa voz pausada y perfecta— por qué, al final de cuentas, todo se resume a un sentimiento.
¡Hasta siempre, Ernesto! Gracias por enseñarnos a mirar el juego con los ojos del alma.
Este humilde homenaje de todos los integrantes de Prensa Activa Digital.



