El Gobierno de Milei mintió con las auditorías para dejar a los pobres sin comida
Un documento oficial acaba de confirmar que el Gobierno de Javier Milei mintió. La supuesta «auditoría» a los comedores populares, usada para justificar la suspensión de la entrega de alimentos, nunca existió. Esta mentira fué una operación política deliberada, una cortina de humo para imponer el ajuste y castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad.
La mentira tuvo una consecuencia directa e inhumana: generó hambre. Con una campaña de estigmatización masiva, el gobierno persiguió a los movimientos sociales y a los militantes que organizan la solidaridad, tildándolos de «fraudulentos» para cortarles la ayuda y dejar a miles de familias sin un plato de comida. La ministra Sandra Pettovello es la responsable directa de esta política criminal.
El rol del Poder Judicial es cómplice de esta maniobra. El mismo juez que, de forma exprés, envió a juicio a los dirigentes del Polo Obrero basándose en estas «auditorías fantasma», es el que archivó una causa por coimas contra la droguería Suizo Argentina, escándalo que involucra directamente a Karina Milei. El mensaje es claro: hay persecución feroz para quienes luchan y total impunidad para los corruptos en el poder.
El gobierno de Milei utiliza la mentira como una herramienta para imponer su ajuste. Al igual que el gobierno de Osvaldo Jaldo en Tucumán, que también aplica un severo ajuste a los trabajadores y beneficia a los poderosos.
Tenemos que redoblar la lucha contra el ajuste, la persecución política y el hambre. Basta de ajuste de Milei y Jaldo, lo enfrentemos con el Frente de Izquierda y de Trabajadores.
POLO OBRERO TUCUMÁN


