Noticiar en tiempos de pandemia
Cuando fui estudiante de la materia “Periodismo” en la carrera de la que me titulé como técnica en ciencias de la comunicación, nuestro profesor siempre insistía en la misma idea: ser honestos con la información, el lector y nuestra pluma. En la práctica, lo volví ley para poder formarme como profesional, haciendo uso de esta herramienta tan mediadora entre nosotros.
Una noche de agosto recibí un mensaje que me invitaba a ser parte de esta familia naranja y tan acogedora que es Prensa Activa Digital. Después de las primeras reuniones y aproximaciones a lo que sería mi desempeño en el portal, empezaba a tomar forma lentamente cual sería mi desafío inmediato: noticiar la verdad.
Pero el contexto que aún nos abraza lamentablemente, limita mis deseos de “buscar” aquello que colabore con la vista del mundo. Desde siempre quise ser una periodista que pueda encontrar lo bueno en la desgracia, en la bajeza que muchas veces nos rodea; poder mostrar otras realidades que también tienen posición firme y que tras la mercantilización de la información se deja de lado.
Existe.
Por supuesto, existe gente honesta y solidaria que se preocupa por el otro, existen artistas que desean dar su magia, existen músicos que de la nada surgen o movimientos infantiles que hacen tomar conciencia de los problemas de salud que ignoramos. Existen científicos que día a día pelean la monotonía y hasta con el sistema para hallar “la cura” de algo, el modo exacto de evolucionar o el camino correcto para que el envión en esta vida sea más aceptable. Existen maestros que con su vocación inspiran, que olvidan su propia familia para ayudar a crecer a sus alumnos. También están quienes, sin un reconocimiento salarial, siguen dando sus conocimientos o desvelándose horas en guardias para que todos estemos sanos.
Este año, hemos entendido el concepto de heroísmo. Y no detrás de una pelota o una tendencia virtual de moda. Hemos visto llorar al personal de salud, a nuestros familiares por las ausencias, a muchos perder materialmente cosas por las tempestades que vivimos. Reivindicar el significado de familia fue lo más fuerte que nos ha sucedido, quizás.
Como todos saben, hemos ( y ya sintiéndome parte de este proyecto ), hemos surgido con muchas turbulencias. Somos un “Medio pandémico” si así podríamos rotularlo, que aún sufre modificaciones, reubicaciones, reestructuraciones y demás. Pero que cálidamente tiene una misión: ser una Prensa Libre en Tucumán.
Y vale contarles una intimidad: entre las reuniones virtuales que tuvimos, fui conociendo a mis colegas, palpando sus ideales, el modo que desean construir esta realidad periodística y hasta la simpleza de sus voces sabiendo el peso que pueden tener en el medio. Me dio la confianza para saber que podía “ser” sin sentirme condicionada por una línea política, o una necesidad comercial puntual. Esto fue comprender como quieren salir de la línea tradicional que caracteriza a muchos otros proyectos que existen y hasta de los que alguna vez forme parte.
Recuerdo mi primera nota para PAD, tuve la devolución de uno de los editores, que no solo me dejaba tranquila respecto a la línea editorial, sino que, además, impulso mi trabajo, confió en lo que surgía, apostó a mi visión y aun así lo siento. La finalidad de esta nota, no es enaltecer a las personas que conforman Prensa Activa Digital, porque debería nombrar a cada uno de los que me alentaron estos meses, pero algo que me han enseñado es a ser agradecida con las personas que me acompañan en este sendero, me perfeccionan, con quienes disiento, a quienes admiro y hasta aquellos con los que me disgusto, pero todo con el fin de seguir creciendo.
Me asignaron la sección de “Interés General”. Tan amplio y variado, que hasta me doy el permiso que diseñar la visión de las cosas que quiero transmitir. Una de las tareas que tenemos es empaparnos de la realidad de otros, consumir lo que para alguien más es importante, evaluar a nuestro criterio cuan valioso es y tratar esa información.
Siento mucha responsabilidad en ese momento que “selecciono” lo noticiable. Una responsabilidad moral con quien me lee, para que pueda tener la certeza de mi parcialidad (o al menos del intento consciente) sobre un hecho o suceso. Me abruma a veces, leer tanta crueldad, malicia y falta de humanidad en los medios; aun aceptando que es la realidad que se vive, quiero que puedan tener las otras versiones del panorama.
Esto es lo que deseo desde mi pequeño lugar: Dar luz y voz a todas estas realidades que hacen esperanzador el mundo. Valorizar los sentimientos, el esfuerzo, las ganas y el impulso que demasiadas personas invierten en crear un lugar mejor.
Ha sido todo un desafío “Noticiar en tiempos de pandemia”. Sin embargo, este año que concluimos, también me dio lecciones de vida que fortalecieron mis intentos como profesional.
Independientemente de lo que cada uno cree, o tiene como guía, afianzarse al amor y al cultivo personal, es la salida. Poner en juego nuestra esencia para evolucionar con el otro, creo es el camino.
Ojalá nuestro 2021 nos de motivos para continuar, concretar y proyectar aún más.