La mujer desde la creación literaria

La mujer como escritora registra un muy antiguo linaje. Veinticinco siglos A. de C, en la Mesopotamia nos encontramos con la poeta y escritora acadia Enheduann, quien vivió en la ciudad-estado de Ur, en el sur de la región sumeria. Su existencia como personaje histórico se encuentra bien establecida. Prueba de ello es el disco de alabastro con su nombre y su imagen, obtenido en la excavación en Ur, como se puede ver en la placa y se la conoce, debido a que en sus poemas y demás trabajos escritos en cuneiforme sobre tablillas de arcilla, colocaba su nombre. Enheduanna escribió los primeros textos que se pueden atribuir a la historia de la literatura de autor. Sus temas son religiosos: Compuso 42 himnos reconstruido a partir de 37 tablillas encontradas en Ur y Nippur, En uno de ellos Enheduanna afirma: “Rey mío, algo se ha creado que nadie ha creado antes«. Texto considerado como uno de los primeros intentos de una teología sistemática.

Hacia el siglo V a. de C. vivió en la isla de Lesbos, la célebre poeta griega Safo, a quien los estudiosos griegos la han incluido en la lista de nueve poetas líricos de gran relevancia. Bien supo decir Safo: «alguien se acordará de nosotras en el futuro«.
Continuamos viajando por el tiempo y siglos más tarde una dama de noble estirpe llamada Dhuoda de origen carolingio escribió hacia los años 841 ó 842 un manual de educación destinado a su primogénito, titulado el Manual para mi hijo, obra que conforma el primer tratado pedagógico de la Edad Media. Pese a que en las escuelas francesas se enseñaba que el primer autor dentro de tal disciplina era Rabelais. Y de Dhuoda ni noticias.
Así mismo no se puede considerar inocente que el legado de Trótula una ilustre médica nacida – hacia el siglo XI en Salerno – Italia, autora de varios tratados de medicina quien tras haber sido traducida y copiada durante centurias, cuando por fin cuatro siglos más tarde se publicaron sus obras, estas no aparecieron con su nombre. Se las adjudicaron a un varón .
Sin lugar a dudas históricamente, el acto de escribir y de dedicarse profesionalmente a la escritura salvo el casos de Eneduan ha estado reñido con la mujer considerándoselo como un derecho al que no tenían acceso.
No obstante hacia el siglo XIV empiezan a correr otros aires y si bien la mujer no debía escribir ¡aleluya! se le permitía leer obras doctrinales y algunos autores clásicos.
Pero, ni el hecho de ser una mujer consagrada a la vida religiosa era suficiente. Recordamos a Santa Teresa de Jesús quien por aficionarse a la lectura y ejercer la escritura ha sido perseguida y condenada por la inquisición. Jane Austen (1775-1871) cada vez que alguien entraba en su habitación escondía sus textos escritos… por la vergüenza que sentía de que la vieran escribir. No en vano muchas de ellas tras realizar sus obras literarias se las atribuían a sus maridos para evitar comentarios despectivos, represalias y castigos.
Ejemplos llamativos fueron, Las hermanas Brontë en Inglaterra quienes firmaron sus primeras obras con seudónimos. Cecilia Bohl en España quien utilizó el seudónimo de Fernán Caballero.
Hacia el siglo xx se produce la auténtica revolución de la mujer escritora y algunas resultan ganadoras de importantes distinciones entre ellas: Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Ana María Matute.

MUJERES TUCUMANAS EN CLAVE DE ESCRITURA

Josefa Rosa Aráoz de Alberdi

Y mientras tanto ¿Cuál había sido la situación de la mujer escritora en Tucumán? Partiremos de un  testimonio  de una autobiografía.

 De ellas rescatamos a doña Josefa Aráoz de Alberdi, madre de   Juan Bautista Alberdi  quien en su escrito Mi vida privada le dedica varios párrafos a su progenitora y destaca: «.   «tenía mi madre afición y talento para la poesía. Quienes la conocieron elogian su pasión por las letras”.  Lamentablemente no se conservan sus escritos. Quizás porque para la época era deshonroso que una mujer se dedicara a escribir poemas. 

Josefa  Díaz

 Ya en el plano impreso nos sale al paso Josefa  Díaz considerada como la primera poetisa tucumana.  Notable  relevancia tienen en este contexto los integrantes de la  Sociedad Sarmiento al considerar que  la incorporación de las mujeres al espacio literario se  debía concretar en dicha institución. En consecuencia,   sus  jóvenes dirigentes deciden incluir  en el marco de sus acciones a las mujeres tucumanas,  ya   como  público de las actividades literarias, como escritoras, o  como disertantes en conferencias o acto culturales

Así mismo   no se puede hablar de la irrupción de las mujeres tucumanas al mundo de las letras sin recordar a El Porvenir publicación  semanal y a la Revista El Tucumán Literario. En ellas se les otorgaba espacios a la mujer y en sus páginas encontramos  poemas de doña Josefa  Díaz.

La vida de Josefa Díaz fue no sólo hacer del magisterio un apostolado, sino que se dedicó  a la  poesía. Alfredo Cónsole en su Florilegio de poesías tucumanas  señala:  Josefa Díaz  es acaso la primera tucumana que tuvo relaciones desde la letra impresa con las Musas. Sus versos acusan un hálito  sencillo y soñador y un completo dominio de su arte;

Nuestra escritora   había nacido  en Simoca  en 1864  y falleció en Quilmes provincia de Buenos Aires en 1892.

María del Tránsito Cañete de Rivas Jordán

En la galería de animadores culturales de la primera mitad del siglo XX, se alza con fuerza la escritora y docente. María del Tránsito Cañete de Rivas Jordán . En 1921   logra gran prestigio al obtener el primer premio en los Juegos Florales de ese año con su poema  «Canto al Dolor». Y  desde las páginas de LA GACETA no titubeó en defender, pocos días después su ideal literario frente a algunas voces que lo criticaban. De modo simultáneo, se dedicó con intensidad a la docencia. Enseñó durante tres décadas en las escuelas Mitre, Muñecas Sur y Miguel Lillo de San Miguel de Tucumán y en la Congreso de Tucumán y Superior General Mitre de Tafí Viejo, donde residía. Fue directora en los dos últimos establecimientos mencionados y animó la más variada serie de iniciativas de formación para niños y adolescentes.
Su aliento al periodismo escolar fue reconocido con premios en la Iª Exposición de Periódicos Escolares de 1937, en Buenos Aires. Fundó la Colonia de Jóvenes para el Cultivo del Algodón y del Girasol, cuyo producto cosechado obtuvo, ese mismo año, el primer premio y medalla de oro. 
Se multiplicó, escribiendo dramatizaciones históricas, rondas y oraciones patrióticas para alumnos, así mismo creó teatros de títeres, clubes de jardinería, de ahorro, entre decenas de otras iniciativas. Conferencista, socia fundadora y secretaria de la Biblioteca «Unión», sus poemas y cuentos aparecieron con frecuencia en los diarios y revistas. Exaltaba incansablemente la historia de nuestra provincia y sus valores tradicionales. Publicó el libro De nuestra tierra, en 1937, y dejó otros inéditos. Falleció en Tafí Viejo, el 13 de julio de 1968, querida y respetada por todos.

Doña Amalia Prebisch de Piosek

 Otra de nuestras notables escritoras, nació en Jujuy el 26 de agosto de 1899 pero se radicó en Tucumán desde su infancia. Doña Amalia Prebisch de Piossek  perteneció al grupo de la Generación del Centenario.

Su poema más difundido La randera tucumana composición que supo erigirse como un sentido alegato cultural frente a una sociedad, (la de 1915), en la que la fiebre del progreso hacía olvidar nuestras tradiciones, y  a este olvido quienes más lo sufren, decía nuestra autora, son los artesanos, especialmente las randeras; de allí que usa  su fuerza poética para decir llorad que se está muriendo la randera tucumana

Si algo caracteriza a su producción es el profundo respeto por las pequeñas grandes cosas que hacen al hombre. Curiosamente  tan distinguida dama que amó tanto los libros, nunca quiso ser libro,  falleció el 15  de junio de 1979 . Tras su partida sus hijas Amalia, Lucia y Teresa Piossek Prebisch,  en homenaje a su memoria, publicaron una edición titulada:  La randera y otros poemas.

Brígida Usandivaras de Garneri 

Se destacó como ensayista y literata. Figura intelectual de reconocido mérito.

Es autora de los siguientes libros  TRANCAS, obra premiada por la Comisión Nacional de Cultura y Editada por la UNT,   En 1936 aparece su libro de cuentos Puntos Cardinales premiado por la Sociedad Sarmiento.

En 1939 publica la biografía novelada Francisco Solano, el soldado de la Cruz,  En 1948 la UNT le edita El apóstol de Tucumán en 1951 publica en Bs As, la novela Sexo débilEn 1932 gana con el cuento Lucho el concurso organizado por Caras y Caretas. Escribió además, La ley de Dios novela inspirada en la vida de Santa Rosa de Lima. Dictó asimismo numerosas conferencias sobre sucesos de Tucumán.  Donó su biblioteca al ex Consejo Provincial de Difusión Cultural. Murió en Tucumán el 30 de abril de 1972.

María Elvira Juárez

Nació  en San Miguel de Tucumán el 6 de mayo de 191. Fue cofundadora en 1944 del grupo La Carpa.

Su labor literaria fue galardonada por primera vez en los Juegos Florales de Tafí Viejo en 1945. En 1948, la Sociedad Argentina de Escritores de Buenos Aires le otorgó el Premio Nacional de Poesía por su libro «El hombre y su noche«. Su nombre ha sido incluido en la XIII edición especial del Diccionario de Biografías Internacional, de Cambridge (Inglaterra).
En 1985 recibió la Faja de Honor de la SADE de Buenos Aires por su libro «El hierofante«. En 1994 obtuvo el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía.  Entre sus obras para niños destacamos Los bigotes de la hiedra, El duende CamiloEl viaje del caracol obras que tuve el honor de presentar, En 1999, fue distinguida por la Cámara de Diputados de la Nación. En 2004 la Universidad Nacional de Tucumán  la distinguió  como «Personalidad destacada de la cultura«. Dueña de una sensibilidad  notable  dos veces a la semana María Elvira amasaba pan y lo llevaba al comedor infantil del padre Carrone
 .. A poco de morir escribió . Yo me voy con mi culpa o mi locura, sin ponerle disfraz a mis flaquezas. Aún me regocija la jornada que cosquillea en la palma de la mano… aún me moja la sal de los presagios en la vejez del viento, hasta que me sustraiga, hasta que llegue a esta cárcel provisoria eso que nos acecha misterioso y callado«. La voz de María Elvira Juárez se apagó  a los 94 años en la Capital Federal.

Leda Valladares

Nació en Tucumán en 1919. Se graduó en la Universidad Nacional de Tucumán como profesora de filosofía y luego se licenció en Ciencias de la Educación.

A los 21 años descubre las bagualas y a partir de allí no se detendrá en recuperar ese canto anónimo de los valles y los montes de la Argentina. Ese trabajo minucioso sigue siendo hoy uno de los pocos realizados con la rigurosidad científica que se exigiría:
Al inicio de los años 1950 fue a residir a Francia y en París, se encontró con María Elena Walsh, juntas formaron el dúo folclórico Leda y María que actuó en diversas localidades de Europa. En 1956 ambas retornaron a su país, Recibió el Premio Konex . Era, por cierto, una eximia escritora lírica. De su libro Camalma editado en 1970 del poema titulado Crónica del misterio rescatamos los siguientes versos; De una fuerza helada viene el misterio/ Todo el cuerpo lo roza/ como cerrando los ojos /y los pájaros solemnes/ Y las criaturas de la tierra/ lo sienten hacia atrás /hacia el principio de las cosas.
Falleció el 13 de julio de 2012, a los 92 años de edad.

Dora Fornaciari

Nació en Tafí Viejo en 1933  cursó sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT y se desempeñó como periodista en LA GACETA y en el desaparecido diario “Noticias”. Además, era  colaboradora de Suplemento Literario de LA GACETA. Su libro Con uno, ese demonio recibió el primer premio de la bienal “Ricardo Jaimes Freyre” y el primer premio del III Salón del Poema Ilustrado.

En la década del 70 se radicó en Río Negro y dirigió colecciones de libros en importantes editoriales. Falleció a los 74 años en esa provincia. De su libro Con uno, y ese demonio compartimos el epígrafe y algunos versos de su  poema El Día de la Ira.

 «Sonará la muralla en el aire/ y como polvo brillará en el tiempo el día/ de la ira. Desde lejos,/ donde los frutos arrastrados por la fuerza/ de los vientos disipan y esparcen las/  lisonjas, queman mansas flautas y delicadas estaciones.

María Eugenia Virla

Nació en 1944. Desde muy joven publicó  artículos y   poesías en medios de prensa. Así mismo  publica en 1974,   La poesía Infanto juvenil del NOA, en  1976,  Ensayos de Literatura Infantil juvenil en Tucumán , en   1977 Color de ciruela (Antología con cuentos y poemas de autores tucumanos,).   Obras en colaboración quien escribe esta nota  

Se graduó como profesora en Letras, En la Universidad del Norte Santo Tomàs de Aquino.  En 1974 obtuvo el accésit de POESÍA de la Universidad de Málaga por su libro Los nudos del aires,  se encuentran  inéditas sus obras: Para dormir un sol, y Más allá del viento.  El Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de Tucumán   publicó en 1982  en su colección  Poetas de Tucumán III  algunas de sus composiciones,  edición de la que rescato, el poema titulado: Porque eres la ternura. Dedicada a su hija María Sol. Por que sí /porque te quiero/y eres la ternura /porque miras la vida levemente /desde el fondo sin par de los dos años/ porque el sol se acomodó en tus ojos/ y se asomó asombrado/ en el reflejo de otros ojos/ porque en puntas de pie caminas /balancendo la luna en las pestañas/ porque eres la embrujadora de la lluvia/ y la diseñadora ideal de la sonrisa/ porque sostienes la luz entre los dedos/ y el azul en los sueños y el cabello/ porque Manuelita-la tortuga- /vino hasta tus manos puras/ y se quedó en tu vocesita clara/ porque el Principito bajó de su planeta/y se quedó a tu lado/ dormido a tu costado/ porque eres la increíble encarnación de la dulzura /por eso/ y porque sí/( te digo que te quiero,

Mirta Suarez  Porto.

Nació  en 1948, perteneció a la generación literaria de la provincia que afloró a comienzos de la década del 70, con los grupos «Tahona«, «Gente que escribe«. Publicó sus poemas en cuadernillos y plaquetas; en 1978, sus trabajos integraron el libro conjunto «24 poetas premiados«. » Obtuvo diversas distinciones: primer premio Centro Empresarial el Premio Bienal «Ricardo Jaimes Freyre«, convocado por la Dirección General de Cultura, por su obra «Los pájaros suicidas«, editado en 1983.  Asomarse a la poesía de Mirta Suárez Porto es quedar inmerso en un mar infinito de palabras que nos mecen y nos golpean una y otra vez en el seno de la olas, que nos regresan a su corazón, Murió en el 2012 a los 64 años.

No menos  relevante las obras  de ARIADNA CHÁVEZ, ALBA OMIL, MERCEDES CHENAUT, entre muchas otras Tucumanas en Clave de Escritura.

Ariadna Chávez

Alba Omil
Mercedes Chenaut

Siempre, desde siempre la mujer  estuvo ligada a la palabras en busca de Luz.

 El legado de la mujer tucumana en clave de escritura es abundante  sorprendente… ¿LAS BUSCAMOS PARA DIALOGAR CON ELLAS…’


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1 respuesta

  1. Arturo D. Zelaya dice:

    Estimada Baby: la poetisa Josefa Díaz, nació en Monteros el 22 de agosto de 1857. Buen artículo, te felicita tu amigo
    Arturo D. Zelaya

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