La Libertad Avanza recalcula tras el revés en el Senado, el enojo de Anabel, y el Congreso ante la visita papal
El segundo semestre legislativo arrancó complicado para La Libertad Avanza. El oficialismo todavía asimila el duro golpe que significó la caída de tres de los seis capítulos —Tierras, Manejo del Fuego y RENABAP— de la ley de inviolabilidad de propiedad privada. Con el objetivo de evitar nuevos fracasos, el Gobierno se ve obligado a recalibrar su estrategia.
La tarea quedará en manos de la mesa política del Gobierno, que se reunirá hoy a las 13 en Casa Rosada bajo la batuta de Karina Milei y con la posible participación del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, apuntado por el proyecto que fue desguazado en el Senado.
La plana mayor del Gobierno analiza imponer filtros más rigurosos a los proyectos que se envían al Congreso. La idea es evaluar la viabilidad política de las iniciativas antes de someterlas a debate. Concretamente, buscarán acuerdos previos con gobernadores y bloques aliados que eviten sorpresas a la hora de la votación. Algo que… ya debería estar ocurriendo.
Además, definirían impulsar reformas más acotadas y focalizadas en lugar de los ambiciosos proyectos “ómnibus” que suele proponer Sturzenegger con la confianza ciega del presidente Javier Milei. En términos futbolísticos, la idea es apelar al mejor estilo “bilardista”: priorizar resultados por encima de la estética del juego.
El posible giro de estrategia acota el margen de acción de “El Coloso”, quien tenía en carpeta otro “megaproyecto” para liberar la actividad de farmacias, inmobiliarias, corretaje, navegación, agroindustria y librería, entre otros sectores. Ahora evalúan fragmentarlo en distintos expedientes o directamente posponer su envío al Congreso.


