Ola polar en Tucumán: cómo proteger a los chicos de las infecciones respiratorias
El frío aumenta la circulación de virus respiratorios. Descubrí qué medidas realmente protegen a los chicos y cuándo es importante consultar al pediatra.
La intensa ola polar que atraviesa Tucumán trae consigo un aumento de las infecciones respiratorias, especialmente en la población infantil. Durante estas semanas es habitual que los consultorios pediátricos reciban numerosas consultas por fiebre, tos, congestión nasal, dolor de garganta y decaimiento. Frente a esta situación, muchos padres se preguntan qué pueden hacer para proteger a sus hijos y evitar que se enfermen.
La realidad es que no existe una fórmula capaz de impedir todos los contagios, pero sí hay medidas simples y muy efectivas que disminuyen considerablemente el riesgo de contraer infecciones respiratorias y de desarrollar complicaciones.
Las manos limpias siguen siendo la mejor prevención
Si hubiera que elegir una sola medida preventiva, sería el lavado frecuente de manos. Diversos estudios demostraron que una correcta higiene de manos puede reducir una gran proporción de los contagios de enfermedades respiratorias.
Los virus permanecen durante horas sobre juguetes, mesas, picaportes, celulares y otros objetos de uso cotidiano. Los niños pequeños, además, exploran el mundo llevándose las manos y diferentes objetos a la boca, por lo que el contagio resulta muy fácil.
Por eso es fundamental enseñarles, desde edades tempranas, a lavarse las manos con agua y jabón antes de comer, después de ir al baño, al regresar de la escuela o del jardín y luego de sonarse la nariz, toser o estornudar.
Aunque haga frío, hay que ventilar los ambientes
Durante los días de bajas temperaturas tendemos a mantener puertas y ventanas cerradas para conservar el calor. Sin embargo, esta costumbre favorece la acumulación de virus en el aire y aumenta el riesgo de transmisión.
Ventilar los ambientes durante algunos minutos varias veces al día permite renovar el aire y disminuir la concentración de partículas virales en espacios cerrados. Esta medida cobra especial importancia en hogares, jardines maternales, escuelas y lugares donde conviven muchas personas.
El frío no enferma por sí solo. Lo que facilita los contagios es permanecer muchas horas en ambientes cerrados, con poca circulación de aire y en contacto cercano con personas que pueden estar cursando una infección.
¿Por qué los chicos pueden enfermarse varias veces en un mismo invierno?
Esta es una de las consultas más frecuentes en el consultorio. La respuesta es sencilla: la mayoría de las infecciones respiratorias de esta época son provocadas por distintos virus.
Existen numerosos virus respiratorios circulando al mismo tiempo y un mismo niño puede infectarse con más de uno a lo largo de la temporada. Por eso es completamente normal que, después de recuperarse de un cuadro, semanas más tarde presente otro diferente.
La asistencia al jardín de infantes o a la escuela también favorece estos contagios. Compartir aulas, juguetes y espacios cerrados hace prácticamente inevitable que los virus circulen entre los chicos.
No todos los cuadros respiratorios necesitan antibióticos
La gran mayoría de las infecciones respiratorias que vemos durante el invierno son de origen viral. Esto significa que los antibióticos no las curan y, si se utilizan sin indicación médica, pueden producir efectos adversos y favorecer la resistencia bacteriana.
En estos casos, el tratamiento suele consistir en aliviar los síntomas mientras el propio sistema inmunológico elimina la infección. Si el niño presenta fiebre, el pediatra indicará el antitérmico adecuado según su edad y peso. También es importante mantener una buena hidratación, ofrecer alimentación de acuerdo con su tolerancia y favorecer el descanso.
Ante cualquier duda o si aparecen signos de alarma, siempre debe realizarse la consulta pediátrica.


