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«Para la soja podría decirse que es un buen año»

José Sánchez, jefe de la sección Granos de la EEAOC, destacó el buen rendimiento de la soja en Tucumán y explicó que el promedio histórico ronda los 2.700 kilos por hectárea.

La campaña de soja 2025/26 dejó un balance positivo para Tucumán, con rendimientos que se ubicaron por encima de los registros históricos. Así lo explicó el ingeniero José Sánchez, jefe de la sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, quien sostuvo que “para la soja podría decirse que es un buen año”.

En diálogo con LV12, Sánchez precisó que la media histórica de rendimiento en la provincia se ubica en torno a los 2.700 kilos por hectárea. En ese sentido, señaló que “la campaña 25-26 se estima que está un poquito por arriba de las tres toneladas”, aunque aclaró que los datos definitivos todavía se encuentran en proceso de análisis por parte de las áreas de estadísticas. 

El especialista destacó que las lluvias fueron uno de los factores que favorecieron el desarrollo del cultivo durante esta campaña. Según explicó, las precipitaciones alcanzaron tanto a la zona granera de Tucumán como al oeste de Santiago del Estero. “Este año se vio que, como llovió bien en todas las localidades, llovió bastante, tanto en el oeste de Santiago como en nuestra zona granera de Tucumán, los rendimientos fueron elevados para ambas zonas”, afirmó. 

Sin embargo, el exceso de lluvias también generó algunos desafíos sanitarios. Sánchez explicó que los productores debieron realizar aplicaciones para evitar que las enfermedades avanzaran sobre los cultivos. “La producción fue muy buena, como te decía, por arriba de la media histórica”, remarcó, aunque advirtió que las precipitaciones registradas al final de la campaña podrían haber afectado la calidad del grano y de las semillas. 

Respecto de la superficie sembrada, el ingeniero indicó que la soja mantiene una presencia estable en Tucumán. “La cantidad de hectáreas en los últimos diez años, aproximadamente las últimas diez campañas, se mantiene entre 160.000 y 180.000 para lo que es Tucumán”, explicó. También recordó que en campañas anteriores el área aumentó como consecuencia de los problemas generados por la chicharrita en el maíz. 

Otro de los aspectos destacados fue la incorporación de tecnología al trabajo agrícola, especialmente mediante el uso de drones. Las abundantes lluvias dificultaron el ingreso de maquinaria terrestre a los campos y esto impulsó el uso de estos equipos. “Esta última campaña hubo una utilización mucho mayor a las campañas anteriores en cuanto a drones, a las aplicaciones con drones”, señaló Sánchez. 

Finalmente, de cara a la próxima campaña, el especialista consideró que la superficie destinada a la soja dependerá en buena medida de la evolución de la chicharrita y de su impacto sobre el maíz. “Va a depender mucho de cómo vienen ahora los números de las chicharritas”, sostuvo. De esta manera, mientras Tucumán cierra una campaña sojera con buenos rendimientos, los productores ya comienzan a evaluar las condiciones que definirán la próxima siembra.

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