Su desnudez valida las corporalidades disidentes
“mi cuerpo existe, es real, es válido ,es bello y merece estar en una obra de arte “. Ella es Eugenia Giugovaz , su trabajo es ser modelo vivo. Posa desnuda para que artistas profesionales y amateurs la retraten.
Por Chandei Simone
El cuerpo de las mujeres ha sufrido muchos procesos a lo largo de la historia y ha sido
considerado de muy diversas formas. Un cuerpo regido siempre por normas que no han
decidido las mujeres; un cuerpo construido por la mirada y la decisión del Otro, encargado
de normativizar a las mujeres, de decirles cómo han de ser, cómo han de vestir, cómo han
de estar”.
Carmen Valls Llovet
Eugenia vive en el conurbano bonaerense , esta en el último año del profesorado de artes Visuales a la vez que prepara su tesis para la licenciatura.
“El oficio del artista visual necesita de un otro a quien observar , necesita de esa persona que este a disposición para poder aprender; lo fundamental es entrenar la observación”.
La persona que trabaja posando es fundamental para que el hecho cultural creativo suceda. Es un modo de hacer arte porque el o la modelo propone con su cuerpo, tiene una intencionalidad; “existe una conexión con ese otro que te está observando y quien te está retratando lo hace de acuerdo a las emociones que vos le transmitís”.
Eugenia trabajo muchos años con un pintor, Eduardo Faradje, con quien estableció según sus propias palabras un vínculo muy fuerte de amistad porque el le hacía ver que su presencia y el como se sintiera era importante. Existía un interés profesional pero también a nivel humano.


