Crisis en la industria cementera: Loma Negra apagó su principal horno y crece el temor por despidos
La paralización de la obra pública generó un desplome histórico en la demanda. El gremio AOMA advierte que la medida se extenderá al menos seis meses y amenaza con un efecto dominó en toda la cadena productiva de Olavarría.
El freno de la obra pública a nivel nacional comienza a mostrar sus consecuencias más duras en el corazón industrial bonaerense. La cementera Loma Negra decidió apagar uno de sus hornos principales por un período de seis meses, una medida que refleja la crisis estructural del sector y que genera alarma por posibles despidos.
Alejandro Santillán, secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) seccional Olavarría, fue categórico: “Si bien todos los años los hornos se paran por mantenimiento, lo que está sucediendo ahora es consecuencia directa del freno de la obra pública”. Según el dirigente, la empresa acumula más de 750.000 toneladas de material fuera de los silos, un sobrestock que evidencia el desplome de las ventas.
El impacto no se limita a Loma Negra. Santillán señaló que Cementos Avellaneda pasó de operar tres líneas de embolsado a mantener solo una, con un turno diario, suficiente para cubrir la demanda actual. “Es un eslabón más de la situación que estamos atravesando y significa que se va a necesitar mucha menos mano de obra”, advirtió.
La crisis amenaza con golpear a toda la cadena logística: desde el destape de canteras y la trituración de piedra, hasta el transporte y los servicios tercerizados. “Nos queda un camino bastante difícil por delante si esto no se reactiva. Es una situación a la que empuja el freno de la obra pública, no hay otra cosa acá”, sentenció Santillán, quien además lamentó la pasividad de sectores políticos y empresariales frente a la pérdida de empleos.


